EL Rincón de Yanka

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jueves, 18 de enero de 2018

Horatio Spafford y el Himno “Estoy bien con mi Dios (Tengo Paz en mi ser)”


Horatio Spafford y el Himno 
“Estoy bien con mi Dios (Tengo Paz en mi ser)” 

En inglés (It Is Well With My Soul), conocido en español como “Estoy bien con mi Dios” es un himno cristiano de influencia en el cristianismo, escrito en el año de 1873 por Horatio Spafford, y cuya música fue compuesta por Philip Bliss. 

Este himno fue escrito después de varios acontecimientos traumáticos en la vida de Spafford. El primero, la muerte de su único hijo varon en 1871, seguido de una mala operación financiera que evaporó una fuerte suma de dinero que había invertido. Meses más tarde, gran parte de sus bienes personales fueron consumidos por El Gran Fuego de Chicago de 1871 que le arruinó financieramente. 

Spafford era un gran abogado y amigo del célebre evangelista D.L. Moody, en 1873 decidió viajar a Europa con su familia en el trasatlántico SS Ville du Havre, con el objetivo de descansar y visitar a sus amistades en Inglaterra. Pero a último momento decidió enviar a la familia primero mientras él se demoró en negocios relacionados con la solución a los problemas ocasionados por el gran incendio. 

Durante la travesía del Atlántico, el Ville du Havre fue embestido por con el buque inglés Lorchean y se hundió en apenas 12 minutos. Gran parte de los pasajeros y la tripulación del barco no pudieron salir del mismo y se ahogaron en las aguas del océano. 

Entre las víctimas fatales del SS Ville du Havre estaban las cuatro hijas de Spafford. Su esposa logró sobrevivir y llegar a la costa oeste de las islas británicas. La Sra. Spafford llegó a Cardiff, en Gales. Desde allí envió a su esposo un telegrama donde escribió: “ÚNICA SALVA” 

Spafford tomó el primer barco y viajó a encontrarse con su esposa. Se dice que durante el viaje, navío que conducía a Spafford atravesó el sitio exacto donde se había hundido el SS Ville du Havre. El capitán le indicó a Spafford donde se hallaba el infortunado buque. Al caer en cuenta que allí era donde estaban sus hijas, El Señor le consoló con el mensaje recibido de su esposa. Spafford descendió a su camarote y con la imagen de la tragedia en su mente, escribió los versos que componen esta preciosa melodía. Basándose en las palabras de su esposa, escribió una poesía que ha llegado a ser de consuelo para muchos creyentes atribulados en un mar de aflicción “It Is Well With My Soul”. 

Posteriormente los Spafford tuvieron 3 hijos más. Siguieron viviendo en Chicago. 

El Sr. y la Sra. Spafford tuvieron mucho interés en la Segunda Venida de Cristo. Tal fue su convicción que en 1881 Spafford decidió ir a Jerusalén con su esposa y sus hijas. En Jerusalén murió Spafford. Antes de morir, él y sus esposa ayudaron a fundar un grupo llamado el American Colony; su misión fue servir a los pobres. La colonia más tarde se convirtió en el tema del Premio Nobel Ganar Jerusalén, por la novelista Sueco Selma Lagerlöf. Dicha obra de beneficencia todavía existe en Jerusalén; su sede es un gran edificio que existe en las afueras de la capital de Israel, donde se sigue cumpliendo con la tarea que iniciara Spafford. 

De paz inundada mi senda este, 
o cubra la mar de aflicción, 
Cualquiera que sea mi suerte diré... 

Estoy bien, tengo paz, Gloria a Dios! 
Estoy bien, Gloria a Dios! 
tengo paz en mi ser, Gloria a Dios! 

Oh cuanto, me gozo en su Salvación 
fue pleno su Amor y perdón 
clavó mi pecar en la cruz, lo olvidó 
Gloria a Dios que su hijo envió... 

Estoy bien, Gloria a Dios! 
tengo paz en mi ser, Gloria a Dios! 

Mi fe tornarase, feliz realidad 
al irse en la niebla veloz, 
Deciende Jesús con su Gran Majestad, 
Aleluya estoy bien con mi Dios... 

Estoy bien, Gloria a Dios, 
Tengo paz en mi ser, Gloria a Dios




miércoles, 17 de enero de 2018

¿HA MUERTO EL COMUNISMO O SE HA DISFRAZADO?



¿Ha muerto el comunismo? 

¿Podemos decir que ha fracasado 
como ideología política? 

100 años después de la Revolución bolchevique de Octubre en Rusia quedan cinco países en el mundo que se definen como “Estados socialistas”. En Occidente, hace mucho tiempo que los comunistas no ganan elecciones pero desde la crisis hay quien ha desempolvado los viejos libros de Marx para darles nueva vida. Al comunismo le han dado por muerto mil veces y mil veces ha resucitado. Parece que hay consenso sobre el terror que supuso la era soviética pero también hay quien cree que contra el comunismo vivíamos mejor porque contenía los excesos del capitalismo.

El comunismo en su estructura tiene mucho parecido a las religiones. Tienen una base social, un pueblo elegido, un proletariado, tiene unos ideales que son defendibles prácticamente por todos, la igualdad, la justicia, la lucha por un mundo mejor.

El término comunismo tuvo diversas acepciones, siempre conectadas con la búsqueda de un mundo más justo. Esa promesa de una sociedad mejor, eso está ahí, es un anhelo de la humanidad, eso sigue teniendo vigor. Ahora bien, su aplicación práctica, su aplicación de sistemas políticos que han defendido esos valores y que han intentado articular esos mensajes, ha sido un fracaso histórico, esa es la crudeza del comunismo como propuesta política..

Hoy la gran mayoría rechaza y critica duramente el sistema comunista por la violencia y el coste social que comportó. El comunismo tiene un pasado bastante negativo en su aplicación práctica, tiene un historia de represión, de Gulag, de campos de concentración, de falta de derechos y libertades en aquellos países donde se instituyó y eso ha hecho que haya una leyenda negra que tiene posos de realidad sobre el comunismo.

Se puede decir que el comunismo se ha convertido en una ideología residual con la caída del muro de Berlín en 1989 y el colapso de la Unión Soviética. Poco a poco, los partidos declarados comunistas en Europa han ido casi desapareciendo.

En el mundo existen cinco países comunistas, China, Corea del norte, Laos, Vietnam y Cuba, estos siguen siendo los máximos exponentes del comunismo.

Un Partido Comunista en España o en Europa es un movimiento extemporáneo, extemporáneo porque su tiempo histórico no es el presente. O bien puede ser un movimiento nostálgico del pasado, que reivindique un pasado histórico que posiblemente esté idealizado, o a futuro porque los problemas que intenta solucionar el comunismo siguen estando presentes.
En este punto coinciden muchos, si bien hablar de comunismo no parece estar de moda, los valores que promulga esta ideología siguen vigentes.

El comunismo tiene fortaleza porque algunos de sus símbolos siguen siendo muy potentes y porque como ideología sigue teniendo cierta consistencia y, sobre todo, porque los valores que propugna cualquiera los puede comprar, eso es evidente. Lo que no ha desaparecido, en ningún momento, son aquellas cuestiones que intentaba combatir el comunismo, sigue habiendo desigualdad, injusticias, sigue habiendo hambre, violencia en el mundo, problemas que eran los que el comunismo intentó atajar.

«... El comunismo real [...] puso en funcionamiento una represión sistemática, hasta llegar a erigir, en momentos de paroxismo, el terror como forma de gobierno». De acuerdo con las estimaciones realizadas, cita un total de muertes que «...se acerca a la cifra de cien millones». El análisis detallado del total es el siguiente:

20 millones en la Unión Soviética,
65 millones en la República Popular China
1 millón en Vietnam
2 millones en Corea del Norte
2 millones en Camboya
1 millón en los regímenes comunistas de Europa oriental
150.000 en Latinoamérica
1,7 millones en África
1,5 millones en Afganistán

10.000 muertes provocadas por «[el] movimiento comunista internacional y partidos comunistas no situados en el poder».

VER+:

Donde ha gobernado o donde ha tratado de hacerlo, el comunismo ha cometido genocidios y matanzas sin cuento, como la muerte por hambre de al menos siete millones de ucranianos o la matanza de Paracuellos del Jarama. La suma de muertos por los creadores del Hombre Nuevo supera los cien millones de seres humanos. Todos conocemos los campos de concentración del III Reich alemán. En cambio, los lugares del horror comunista en la URSS o China son casi desconocidos.
Poco a poco, se va resquebrajando esa impunidad intelectual. En abril pasado, el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que se proponía la adopción del 23 de agosto, día del pacto entre Hilter y Stalin por el que ambos dictadores se repartían la Europa del Este, como Día de Recuerdo de las Víctimas de los Totalitarismos.
En Praga, ciudad que ha sufrido los totalitarismos nazi y comunista, ha surgido el proyecto de la Declaración de Praga. En ella se exhorta a autoridades y ciudadanos europeos a crear un Instituto de la Memoria y Conciencia de Europa que informe e investigue el comunismo y el nazismo, y un museo paneuropeo de las víctimas de todos los regímenes totalitarios. Como sostienen sus impulsores, no habrá una Europa unida antes de que no sea capaz de unificar su historia y reconocer el comunismo y el nazismo como movimientos responsables de genocidios. 




martes, 16 de enero de 2018

👪 EL UNDÉCIMO MANDAMIENTO: SER MISERICORDIOSO CON TODOS, SOBRE TODO CON LOS MÁS PECADORES


EL UNDÉCIMO MANDAMIENTO 
👪


“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; (con la misma intensidad con que Yo os amo), que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros’’. Juan 13:34, 35

Me encontraba encajonado en la última fila de nuestro vuelo de escala entre South Bend, Indiana, y Chicago. A mi lado iba un asesor de gestión empresarial para empresas integradas en la lista Fortune 500. No tardamos en entablar conversación, sacando el mayor provecho de nuestro breve vuelo sobre el lago Michigan. Él iba camino de otra empresa, y yo a predicar en otra parte del país. Él era judío; yo, cristiano.


-¿Y de qué va a hablar usted? -preguntó él.
-Del undécimo mandamiento -respondí.
-¿El undécimo mandamiento? -inquirió incrédulo-. ¡Ya lo hemos pasado bastante mal con los diez! ¡Qué íbamos a hacer con uno más…

Perspicaz pregunta la suscitada por el caballero judío. Me pregunto: ¿Qué haremos con el undécimo?

Otro judío, y, verdaderamente, otro caballero (aunque este es mucho más joven), está a punto de hablar. Estará muerto en menos de veinticuatro horas, y él lo sabe. Y cuando un hombre sabe que está a punto de morir, puedes estar seguro de que sus últimas palabras estarán llenas de aquello que más le afecte. Cuando estás en una cuenta regresiva, cada palabra cuenta.

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros” (Juan 13:34, 35). En caso de que te sientas tentado a concluir que este mandato de amarse es simplemente un aparte, un pensamiento aislado de pasada pronunciado por el Maestro, debes saber que aquí, entre esas cuatro paredes del aposento alto, Jesús declarará estas palabras cinco veces: Ámense mutuamente, ámense mutuamente, ámense mutuamente, ámense mutuamente, ámense mutuamente. Y cuando lees el contexto de su llamamiento en vísperas de la crucifixión, no puedes evitar observar que la palabra “amar” o una de sus derivadas aparece 31 veces en los labios de un Jesús que está en el corredor de la muerte, 33 veces en total aquí en Juan 13 a 17. El amor está de manera inequívoca, en el pensamiento del Maestro.
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros”. Un undécimo mandamiento para los elegidos; porque, sin duda, lo que estaba en su pensamiento debe estar en nuestro corazón: el amor mutuo.

Oración de una niña: "Señor, haz que la gente mala se haga buena, y haz que la gente buena sea simpática".
EXAMEN DE CONCIENCIA 
(Sin examen de conciencia 
no hay arrepentimiento ni reconciliación) 

“Se os pidió despojarse del hombre viejo al que vuestras pasiones van destruyendo, pues así fue vuestra conducta anterior, y renovarse por el espíritu desde dentro.”. Ef 4, 22-23 
"No entristezcan al Espíritu santo de Dios; Éste es el sello con el que vosotros fuisteis marcados y por el que serán reconocidos en el día de la salvación. Ef 4, 30 
"Hay un remedio para las culpas, reconocerlas". Franz Grillparzer 

Antes que nada pedimos al Espíritu Santo, la Sabiduría para RECONOCER nuestros pecados, la Gracia para arrepentirnos de ellos y el Temor (Respeto) de Dios para no ser indiferentes a Su Real Causa: Su Reinado. 

Yo confieso que he dividido y dado mal testimonio a la Iglesia por mi soberbia, mis celos, mis envidias, mi egocentrismo egotista y ególatra, por mis normas y códigos. He contribuido a deshacer los puentes de Dios y de la comunidad y de la fraternidad. 
Hemos pasado de la simpatía empática de Dios a la antipatía de los hombres: mira como se odian y se desunen esos antípáticos para todo el pueblo entero. 
Yo confieso que soy dominante y controlador. Soy perfeccionista y muy exigente en lo que hacen los demás hermanos. Me gusta tomar decisiones sin contar con la comunidad para hacer siempre lo que quiero yo creyendo que es lo perfecto. Porque hago mi voluntad. O no tomo ninguna decisión cometiendo pecado de omisión. 

Yo confieso que he pensado más en mis razones o conveniencias sin pensar en las consecuencias de la división entre hermanos y grupos. Porque he elegido lo urgente por lo importante; he cambiado los medios en fines; y, he usurpado Su pertenencia, Su propiedad y Su Gloria. 

Yo confieso que he expulsado y separado a nuestros jóvenes de nuestros grupos y encuentros generales. No he querido delegar ni ceder el ministerio. No he tenido la paciencia y la pedagogía con los nuevos servidores como la que yo sí tuve de mis servidores cuando empezaba en esta corriente de gracia que yo he ayudado a estancar... 

Yo confieso que he entristecido al Espíritu Santo por mi hipocresía, mi incoherencia, mi frialdad con mi prójimo; mis miedos, mis ídolos, mi ingratitud, mi arrogancia, mi superficialidad, mi tibieza, mi indiferencia. 

Yo confieso que he buscado la gratificación de mis obras y mis devociones, y no he dejado a Dios ser Dios. De perder el respeto al Mismo Dios. De que no me doliera que siempre me esté repitiendo su mensaje en su palabra. De no hacerle caso. De no quebrantarme. De no dar más testimonio de vida. De no ser testigo de su amor.... De no hacer llevar más hermanos a la fuente de Vida Misma. 

Yo confieso de no ser testigo de su Gratuidad; de no ser místico en la acción. De confiar más en mi ascética. 

Yo confieso ante Dios Todopoderoso, 
y ante vosotros hermanos que he pecado mucho 
de pensamiento, palabra, obra y omisión. 
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. 
Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, 
a los ángeles, a los santos y a vosotros hermanos, 
que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor. 
Amén.