EL Rincón de Yanka

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jueves, 21 de septiembre de 2017

👴👵 21 DE SEPTIEMBRE, DÍA MUNDIAL DEL #ALZHEIMER


👴👵
No me pidas que recuerde,
no trates de hacerme comprender, 
déjame descansar.
Hazme saber que estás conmigo, 
abraza mi cuello y toma mi mano.
Estoy triste, enfermo y perdido,
todo lo que sé, es que te necesito.
No pierdas la paciencia conmigo,
no me juzgues, no me grites 
y no llores por favor.
No puedo hacer nada 
con lo que me ocurre,
aún si trato de ser diferente, no lo logro.
Recuerda que te necesito.
Que lo mejor de mí, ya partió 
y no regresará jamás.
No me abandones, quédate a mi lado, 
como yo siempre estuve contigo 
cuando fuiste niño.
Ámame y cuídame, hasta mi último 
aliento de vida.
Que en la distancia, 
siempre seré tu ángel guardián, 
porque te amo y siempre serás 
el ser más importante en mi vida.


Una canción de cuando la lluvia se lleva los recuerdos, de cuando el sol no amanece y el alma decrece... 
Una canción de cuando otros ojos son el recuerdo de cuanto viste, de cuanto eres.... 
Una canción de arena y de recuerdos muriendo en ella, impregnados en sal y calados con caricias... 
Una canción de; Hace frío amor. 

Te echo de menos. Te quiero. 
Andrés Suárez - Rosa y Manuel


miércoles, 20 de septiembre de 2017

LA DIVINA COMEDIA DE DANTE ALIGHIERI


Dante Alighieri 

La Divina Comedia es un poema sacro y alegórico estructurado en un total de 100 cantos, todos ellos escritos con la misma regla métrica, tercetos endecasílabos, y con un cuidado considerable por la forma y la estructura.

De los 100 cánticos, 33 corresponden al Cielo, 33 al Purgatorio y 33 al Infierno, ás un cántico introductorio. La composición del poema se ordena según el simbolismo del número tres, que se vincula a la Trinidad:

Tres personajes principales, estrofa de tres versos y cada una de las tres partes cuentan con treinta y tres cantos. La estructura matemática de la Divina comedia, por otra parte, es mucho más compleja de lo que aquí se esboza. Pero semejante armonía casi matemática puede hacer pensar en un manifiesto formal, en algo alejado de la sensibilidad y la libertad creadora. Nada más equivocado. La piedad, la ternura y la tristeza gobiernan esta arquitectura sagrada cuyos versos perfectos poseen una poderosa e irrepetible emoción estética.

Dante cuenta que se encontraba perdido en una selva oscura. Si bien llega a divisar la luz del sol sobre la cima de una montaña, al intentar ascender se le aparecen tres fieras pantera (lujuria), león (soberbia y ambición) y loba (avaricia), que le cortan el camino; la sombra del poeta Virgilio le socorre y ambos inician un viaje a través del Infierno y el Purgatorio.

Durante su descenso por el Infierno, Dante nos describe está divido en 9 círculos, los primeros cinco forman el alto infierno y los cuatro últimos forman el bajo infierno, los cuales se van haciendo más pequeños, formando una especie de continuos círculos hacia el centro de la tierra. Dante recorre estos círculos en 24 horas según él parece que estuvo ahí un buen tiempo, incluso se hace mención, en alguna parte del libro que dura más.

Aquí es cuando Dante y Virgilio recorren el bosque lleno de pozos, despeñaderos, pantanos y arenales; entran al primer círculo del infierno, donde Dante ve y describe muchos aspectos y características del mundo infernal.

El primer círculo, que es el Limbo, conoce y ve a las personas que no están bautizadas, también ve a muchos filósofos y sabios poetas del mundo antiguo que se encuentran en esta parte del infierno, aquí Dante conoce el Aqueronte (río del infierno), al barquero Caronte, con el cual tienen una pequeña disputa, la cual Virgilio, con su toque de magia, lo hace calmar, también Virgilio le comenta que ya han sido sacado se ahí el rey David, Noé, Abel y Raquel.

El segundo círculo, están los lujuriosos y personas que pecan utilizando el amor para bienes propios. Espacio de más dolor que el limbo, Aquí aparece Minos que era rey de Creta, el cual presidía el infierno, dictaba sentencia a los condenados con los giros de su cola, señalando a que círculo debería de ir, también encuentra a muchos reyes que fueron lujuriosos y a la vez utilizaron el amor para sacar provecho, como Cleopatra.

El tercer círculo está lleno de gulosos, dice Dante que es el lugar de lluvia eterna, maldita y fría aquí aparece Cerbero que es un perro de tres cabezas las cuales simbolizan a la voracidad insaciable, lo describe con barba grasienta y negra, el cual es calmado por Virgilio, también Dante se topa con Ciacco, el cual dice estar ahí por la insaciable gula, pero dice haber vivido en la ciudad de Dante, Florencia, el cual pide a Dante limpiar su reputación allá arriba y le pide también que busque a algunos amigos que se encuentran todavía más profundo en el infierno.

El cuarto círculo están los avaros y derrochadores, lo preside el gran enemigo de la humanidad, el rey de la riqueza, Pluto, entre ellos mismos hay choques y peleas. También aquí aparecen los papas y cardenales que con el dinero de la iglesia se hicieron avaros, se encuentran bajo un manantial de aguas obscuras y pantano.

El quinto círculo están los coléricos (ira), aquí se encuentran la Laguna Estigia que es un pantano donde están las almas desnudas nadando en el lodo y del enojo se arrancan la piel con los dientes, después se enfrenan contra las gorgonas llegando a la ciudad de Dite a las puertas de la ciudad (que está cerrada por cierto) llega un mensajero del cielo abriendo las puertas de esta con una varita (algo así como hada madrina) y pasando ellos entonces adentro.

El sexto círculo Dante observa como los herejes están en sepulcros de fuego un tipo de castigo muy severo (ya está en la ciudad de Dite), Dante es informado por Farinata sus infortunios y desdenes que tendrá durante su recorrido, pero Virgilio su maestro estará ahí para guiarlo.

El séptimo círculo está vigilado por minotauro. Este círculo está subdivido en tres círculos: Lago de sangre, aquí se encuentran las personas que mataron a otras (asesinos), llenos de piedra y rodeados por un río inmenso de sangre. Cada uno de estos círculos tiene almas que corresponden a cada uno de ellos por ejemplo los espíritus malditos, Bosque de espinas, Aquí se encuentran las personas que usaron la violencia contra sí mismos (suicidas), Violentos contra Dios, aquellos que pueden violentarse contra Dios, contra otros y contra ellos, injuriosos y usureros (homosexuales), aquí se encuentra el flegotonte donde hierven los violentos y también los centauros, comandados por Quirón, Neso los guía por aquel círculo, donde incluso ven a Atila.

El octavo círculo, aquí se condenaban en fosas a 10 diferentes tipos de fraudulentos. Desde lo que vivían de las mujeres (en estos tiempos llamados gigoloes), los aduladores (lame botas), adoradores de oro (aquí entrarían los políticos de los vídeos), falsos magos (líneas psíquicas), estafadores, hipócritas, ladrones, malos consejeros, discordia, falsificadores.

Aquí encuentran a Gerión, que es el símbolo del fraude, el cual los ayuda para pasar de aquel círculo. Aquí también tiene el enfrentamiento con los demonios. 

En el noveno círculo se encuentran los traidores. En la entrada como dos grandes torres, se encuentran los gigantes Ticio y Tifeo, los cuales lucharon en contra de Júpiter y fueron vencidos. Dante tiene una pelea con Bocca degli Abati, que era un florentino traidor de los güelfos. En él se encuentra el constructor de la Torre de Babel que impidió al mundo hablar la misma lengua. Dante y Virgilio se topan con lucifer el príncipe de las tinieblas. Éste es el peor de los círculos y el más temeroso ya que se describe a lucifer con medio cuerpo fuera de la superficie glaciar y masticando a Judas. Éste también se divide en 4, que son: 
Primer recinto del noveno círculo, la caína: Los traidores a sus parientes. 
Segundo recinto del noveno círculo, la Antenora: Los traidores a su patria. El suplicio por el hielo. 
Tercer recinto del noveno círculo, la Plotomea:
Los traidores a sus amigos y huéspedes. 
Cuarto recinto del noveno círculo, la Judesca: Los traidores a sus bienhechores. Judas y Lucifer.
Dante lo describe como "una montaña de 7 círculos" es un lugar donde se sufre temporalmente, vaya un ligar de paso.

“Tenían todas estas sombras las caras vueltas hacia abajo 
y con el batir de sus dientes de sus bocas manifestaban 
el frío que sentían, como sus ojos la tristeza de sus corazones”. 
(La Divina Comedia, canto XXXII)
Los traidores padecen “enterrados” en el hielo del Cocito. Los peores pecadores, están completamente sumergidos.
El noveno círculo del Infierno es, lisa y llanamente, aterrador. Inmerso en un pozo dentro del lúgubre abismo, está custodiado por Gigantes encadenados, tanto aquellos que aparecen en la Biblia (Nemrod, el inventor de la Torre de Babel) como los de la Mitología Griega (entre otros, Anteo, muerto a manos de Heracles). Ahora bien, si atendemos a la cita que da inicio al círculo por el que transitamos, comprenderemos que en esta instancia el fuego no incinera ni alumbra los sombríos muros, con lo cual todo el recinto queda sumido en una profunda y doliente penumbra. Los condenados en este disco del Infierno están “sepultados” en el hielo del río Cocito y sus cuerpos están gradualmente postrados en él de acuerdo a la gravedad de sus pecados. Asimismo, el círculo está subdividido en cuatro secciones: la primera es llamada “Caina” en “honor” a Caín, quien traicionó a su hermano Abel y lo asesinó. La segunda se denomina “Antenora”, haciendo alusión a un “habitante” del lugar, Antenor, quien siendo un soldado troyano pactó con los griegos invasores, por lo que éstos no asaltaron su casa. El tercer recinto recibe el nombre de “Ptolomea” y el cuarto “Judeca”, en función del traidor de traidores, Judas Iscariote.

Catón es el guardián del purgatorio: es un viejo de barba blanca cascarrabias que atraviesa el infierno y el purgatorio en un barca.

Se divide en 7 círculos pero antes de entrar a ellos un ángel con una espada les graba 7 PC en la frente y pasando cada círculo se les van a ir quitando las 7 PC.

Soberbia: Aquí cabe destacar que Dante cambia de actitud ya que en el primer círculo del infierno él se cree superior a Sócrates y a los grandes pensadores, aquí en este círculo se le pregunta "tú eres Dante" a lo que él contesta: "si soy el solo que no soy tan famoso todavía". Aquí se le borra el pecado.
Envidia: Aquí los envidiosos tienen los ojos cocidos y cerrados con alambre.
Ira: Una humareda oscura priva la vista de los castigados.
Pereza: En la cuarta terraza se podrían encontrar las almas de aquellos que pecaron por descuido lo que sería la Pereza. Desde el momento en vida en que se falla al buscar el amor, aquí son condenados a incesantes trabajos. Los ejemplos de entusiasmo o energía, las virtudes opuestas, son clamados por las almas que recorren la terraza. Estos ejemplos incluyen episodios de la vida de la Virgen María, Julio Cesar y Eneas. Esta actividad, además, remplaza las oraciones verbales de esta terraza. Estos perezosos están demasiado ocupados siquiera para conversar durante sus trabajos, por ello esta es una de las secciones más cortas del poema.
Alegóricamente, la pereza espiritual y la falta de cuidado llevan a la tristeza,40 la bienaventuranza de esta terraza es Beati qui lugent ("Benditos sean los que sufren, pues serán reconfortados," Mateo 5:441 ) (Canto XVIII y XIX).

Al caer la segunda noche, con los poetas aún en la terraza, Dante sueña con una Sirena (Canto XIX).

Avaricia y despilfarro: En las tres últimas terrazas se encuentran los que pecaron por amar buenas cosas, pero amándolas excesivamente o desordenadamente. En la quinta terraza, la excesiva preocupación por los bienes terrenales, ya sea codiciosamente o extravagantemente, es castigada y purificada, y los avaros y los adinerados yacen boca abajo al suelo, sin posibilidad de moverse. Sus oraciones son Adhaesit pavimento anima mea, tomada de Salmos 119:25 ("Mi alma esta adherida al polvo, vivifícame con Tu Palabra,"42 ), una oración que expresa el deseo de seguir las Leyes de Dios (Canto XIX).
En esta terraza, Hugo el Grande se lamenta, en contraste, cómo la avaricia había motivado las acciones de sus sucesores, y "profetiza" eventos que sucederían luego de la época en la que se ubica al poema, pero antes de la época en que es escrito el poema:

Gula: La sexta terraza purifica a los glotones, y en general, a todos aquellos que a pesar de estar satisfechos insistían al comer, beber, saciar su cuerpo.47 En una evocadora escena del castigo de Tántalo, los glotones mueren de hambre ante árboles llenos de frutos que nunca estaran a su alcance.47 En este círculo los ejemplos son dados por voces que se escuchan entre los árboles. Juan el Bautista, quien vivía de langostas y miel (Mateo 3:448 ), es un ejemplo de las virtudes opuestas, templanza o moderación;47 mientras que un ejemplo clásico de gula es cuando los Centauros ebrios se enfrentan a los Lápitas.47
Lujuria: Aquí un alma atormentada le dice a nuestro protagonista "dichoso tu que estás vivo y vives para aprender".

Salen del purgatorio y entran al paraíso terrestre. Dante llora por despedirse de Virgilio (que nena) lo acompaña Estacio que los había seguido en el trayecto desde el quinto circulo y sirve de conexión ente Dante y Beatriz.
Al finalizar, Dante junto con el maestro Virgilio sigue el camino donde ven de nuevo las cosas bellas que muestra el cielo.
El alma de Beatriz le acompañará de ahí en adelante, hasta los últimos círculos del Paraíso.

Por fin llegan al tan esperado cielo, este a diferencia de los otros no está dividido en círculos si no en cielos y aquí van subiendo de menor a mayor, cabe destacar que aquí los cielos son representados como los planetas y el sol pero como en ese tiempo todavía no se descubrían Saturno ni Plutón por lo cual les llama cielo estrellado y cielo cristalino respectivamente.

Luna: La región del fuego en el cielo, este fuego no quema no hiere, aquí todo lo que se quiere se puede. Beatriz le dice a Dante "si la razón sigue a los sentidos debes de tener muy cortas las alas".
Mercurio: Todo lo que era castigo en el infierno ahora es gozo.
Venus: Aquí es el cielo de los espíritus del amor.
Sol: Doctores en filosofía y teología.
Marte: Nuestro protagonista se encuentra con su tatarabuelo quien le dice que lo van a desterrar de Florencia (Mm...¿La Eneida?)
Júpiter: Hay una danza de criaturas sobre estas formas hay un águila.
Saturno: Aquí Dante menciona "recorrí con mi ojos las 7 esferas y vi tan pequeño nuestro globo y me dio risa su vil aspecto.
Cielo estrellado: No pasa nada relevante.
Cielo cristalino: En esta esfera empieza y concluye el movimiento mientras todo lo demás gira a su alrededor.

Dante llega al Empíreo un lugar fuera del cielo se podría definir como el cielo supremo lugar donde acaba la travesía de Dante. El empíreo es un cielo de pura luz.

LOS LUGARES MÁS TENEBROSOS DEL INFIERNO 
ESTÁN RESERVADOS 
PARA AQUELLOS QUE EN TIEMPOS DE CRISIS MORAL, 
MANTIENEN SU NEUTRALIDAD.

"Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, 
te vomitaré de mi boca". Ap 3,16

La Divina Comedia es un poema donde se mezcla la vida real con la sobrenatural, muestra la lucha entre la nada y la inmortalidad, una lucha donde se superponen tres reinos, tres mundos, logrando una suma de múltiples visuales que nunca se contradicen o se anulan. Los tres mundos infierno, purgatorio y paraíso reflejan tres modos de ser de la humanidad, en ellos se reflejan el vicio, el pasaje del vicio a la virtud y la condición de los hombres perfectos. Es entonces a través de los viciosos, penitentes y buenos que se revela la vida en todas sus formas, sus miserias y hazañas, pero también se muestra la vida que no es, la muerte, que tiene su propia vida, todo como una mezcla agraciada planteada por Dante, que se vuelve arquitecto de lo universal y de lo sublime.
La obra de Dante está muy ceñida a la vida política y social de comienzos del siglo XIV, cuando Dante la empieza a escribir en su destierro después de haber sufrido en sus carnes el enfrentamiento entre el Imperio y el Papado y los conflictos entre güelfos y gibelinos. También para saborear mejor y entender “las principales verdades de la fe cristiana” y también las consecuencias del vicio, la iniquidad y la corrupción.











martes, 19 de septiembre de 2017

🏆 POR QUÉ ESPAÑA HA OLVIDADO Y NINGUNEADO A SUS GRANDES HÉROES




Por qué España ha olvidado 
a sus grandes héroes históricos

Existe un buen número de personas que llevaron a cabo actos que merecen un enorme reconocimiento, pero a los que hemos ignorado sistemáticamente
Cuando Henry Kamen presentó hace dos años su obra Poder y Gloria. Los héroes de la España Imperial (Ed. Espasa) se quejó de que en este país, por culpa de la falta de consenso a la hora de interpretar la Historia, se le ha negado a los héroes “un papel reconocible”. Cierto es que nuestras referencias más importantes del pasado se nutren sólo de mitos, como El Cid, y algunos grandes marinos como Colón, Elcano o Magallanes (portugués al servicio de la Corona de España), pero nuestras lagunas, ¿se deben a una politización del pasado o, simple y llanamente, al olvido en un país poco interesado en su propia cultura?

El almirante Blas de Lezo es el autor de la gesta militar española más importante de toda la Historia. Al menos, cuantitativamente. Derrotó en Cartagena de Indias a una flota británica cuya magnitud no volvió a verse surcando los mares hasta el desembarco de Normandía. No encontrará el lector biografías publicadas de este marino hasta el presente siglo. En Cartagena tiene una estatua (en la foto), numerosas calles en Andalucía, el País Vasco, Canarias y la Comunidad Valenciana, pero en Madrid, la capital del Reino, no ha sido hasta 2010 que se le ha dado su nombre a una avenida. En Vicálvaro y por una iniciativa popular, una recogida de firmas. 

La ideologización de la Historia

En el boletín del Ayuntamiento en el que se anunció la medida también se otorgaban calles a personajes como Mario Moreno ‘Cantinflas’, Enrique Urquijo de Los Secretos, Imperio Argentina, Jesús de Polancoy hasta Coco Chanel, un variopinto saco de nombres que no deja de ser irónico y representativo del olvido en el que había caído el militar “de heroísmo inverosímil”, como dijo refiriéndose a él José María de Areilza, ex ministro de Exteriores en el marco de las celebraciones de 1992.No obstante, hace un mes, se ha acordado de él Fernando Savater en El País. Y de su elogioso artículo se hizo eco también Esperanza Aguirre días después. El filósofo se sonreía, a la luz de la ferocidad en la batalla de Blas de Lezo, de que nadie se atrevería hoy día a “decirle a la cara a este vasco aguerrido que no era español”. Y la ex presidenta de la Comunidad de Madrid le felicitaba por sus palabras en un artículo titulado El orgullo de ser españoles. Aquí está el ejemplo paradigmático de cómo digerimos la Historia. U olvido, o instrumentalización política. No caben estadios intermedios. Ahora sólo faltaría un telefilm sobre el almirante, atento a su biografía sentimental, para completar el círculo.

Las víctimas de la contienda

Guillermo López, profesor de Periodismo de la Universidad de Valencia, relaciona esta dinámica con la tendencia natural de los medios de comunicación a explicar la actualidad acomodando la Historia a su orientación ideológica, y no al revés: “La Historia es muy importante para forzar conciencias, por eso en los medios masivos aparece para, básicamente, tirarse los trastos a la cabeza. En nuestro país los ejes están muy claros y diferenciados, son izquierda/derecha o separatismo/unionismo, pero en general la prensa no es muy consciente de la perspectiva histórica que adopta para estudiar las cosas”.

El ejemplo más evidente para este profesor es el de la Guerra Civil Española: “En los últimos veinte años ha ocurrido un hecho muy significativo, los historiadores han conseguido por fin contar las víctimas de la contienda, pueblo a pueblo, es un hito muy importante porque encima es información objetiva, pero no ha tenido un reflejo en los medios de comunicación, que han estado pendientes de la interpretación política del contexto, sumidos en polémicas que no han creado los historiadores. De hecho, con esta clara instrumentalización, los periodistas han llegado a arrinconar a los profesionales de la Historia. César Vidal, un habitual de estos temas, por ejemplo, no publica porque sea un historiador, sino porque antes se ha destacado como periodista”. 
Escondió monjas en su casa y tras curarse de las heridas que sufrió en la Batalla de Madrid, le pidió a Azaña poder viajar a Lourdes a dar gracias a la Virgen
De esta manera, los soldados españoles que participaron en la toma de París en la II Guerra Mundial o las gestas militares de la División Azul, si no son temas tabú, su consideración sí que está circunscrita al ámbito ideológico. El consenso hay que encontrarlo en casos como el del diplomático franquista Ángel Sanz Briz (en la foto), también prácticamente desconocido entre los españoles hasta que el presidente de Hungría, Arpad Gonzc, colocara una placa en su honor en Budapest. Después llegó un artículo en la revista especializada La Aventura de la Historia a finales de los 90, cuando se imprimió un sello de correos donde aparecía, una biografía de Diego Carcedo en 2005 y un telefilm de Televisión española en 2011 protagonizado por Francis Lorenzo. A su gesta, salvar judíos de las garras de Hitler por su cuenta y riesgo, nadie le pone peros ni interpretaciones interesadas, no como a otros hechos protagonizados por españoles en aquel periodo.

Las historias ocultas de la Guerra Civil

Esta falta de de consenso tal vez explique el hecho de que los personajes relevantes o héroes olvidados de nuestra Historia aparezcan presentados en trabajos realizados ex profeso. A menudo, como meras listas de nombres. Al hilo de la Guerra Civil, destaca, por ejemplo, el libro Católicos del bando rojo (Styria) del investigador y periodista Daniel Arasa. En sus páginas encontramos la historia del general Antonio Escobar Huerta.

El que terminara siendo Jefe del Ejército de Extremadura de la República mantuvo intacta la profesión de su fe durante los años de la guerra. La sublevación le sorprendió en Barcelona y se encontró luchando en el mismo bando que los anarquistas de la FAI que despreciaban y perseguían sus creencias. Ni renegó de ellas ni las ocultó. Escondió monjas en su casa y, tras curarse de las heridas que sufrió en la Batalla de Madrid, le hizo a Azaña una petición insólita: poder viajar a Lourdes a dar gracias a la Virgen. La tendencia a denunciar el anticlericalismo de su bando ha conseguido ocultar la existencia de personajes de su perfil.
Estos héroes no encajan en los prejuicios que nos dictan los medios, que tienden a alimentarse de una polarización esquemática
O como en el caso de Manuel de Irujo, ministro de Justicia de la República durante un tramo de la guerra, que evitó persecuciones de religiosos firmando una orden que sancionaba las acusaciones falsas y las denuncias por ser sacerdote, además de luchar para restaurar el culto en la zona controlada por el Gobierno republicano. Otro personaje con una reputación cortada por el mismo patrón, que no encaja en los prejuicios que nos dictan los medios, que tienden a alimentarse de una polarización esquemática.

Y no será porque falten ejemplos de esta clase de libros. Héroes de los dos bandos (Temas de Hoy) de Fernando Berlín, versa sobre lo mismo aunque desde un punto de vista popular. Uno de los relatos que recopila es el de un jugador del Real Madrid, Juan Marrero Pérez ‘Hilario’, que intercedió por prisioneros republicanos en La Coruña ante piquetes encargados de dar el paseíllo. Pero la animosidad que sigue desatando la tragedia de nuestra guerra entierra el recuerdo de esta clase de personajes.

Héroes ajenos al público general

Es curioso, porque sobre otros periodos históricos también encontramos la misma presentación para recordar la existencia de individuos dignos de idolatría que permanecen en el anonimato. Es el caso de Héroes españoles de la A a la Z (Ciudadela Libros) de José Javier Esparza. Entre sus páginas encontramos al navarro Jerónimo de Ayanz y Beaumont, pionero del diseño de máquinas de vapor ¡en el siglo XVII!, Santiago de Liniers, que rechazó a los ingleses en Buenos Aires y Montevideo. O el comandante Carlos Palanca, al mando de las operaciones en Vietnam para la toma de Saigon en 1859. Son biografías, con gestas repartidas por todo el planeta, que conocen bien los aficionados a la Historia, pero que para el público general, que sería lógico que hubiera crecido escuchándolas, le resultan completamente ajenas. 

Capítulo aparte merecen las mujeres. En la aludida recopilación de Esparza aparecen varias, como Mencía Calderón, la exploradora que llevó a América el primer grupo de mujeres españolas. O Inés de Suárez(en la foto, en un grabado de Luis Rogers), que participó en la conquista de Chile en el siglo XVI. Pero para encontrar papeles destacados de mujeres en la Historia de España también, otra vez, hay que recurrir a obras recopilatorias antes que a los manuales.
María Sandoval “hizo esfuerzo en la defensa como el hombre más varonil” y Ramona García “arrebató el sable a un oficial, le golpeó e hirió con el”
Sobre la Guerra de la Independencia contra los franceses, uno de los sucesos históricos donde las mujeres tuvieron una participación más activa, está el trabajo de Elena Fernández Mujeres en la guerra de la Independencia (Sílex Ediciones). Al margen de las ineludibles Manuela Malasaña, Clara del Rey o Agustina de Aragón, esta investigadora ha reunido a partir de las declaraciones de testigos para la concesión de pensiones de guerra las actuaciones de otras mujeres contra los franceses en citas de heroísmo colectivo como el levantamiento del II de Mayo en Madrid o los Sitios de Zaragoza.

Así conocemos a María Sandoval, que “hizo esfuerzo en la defensa como el hombre más varonil”, Ramona García, quien “arrebató el sable a un oficial, le golpeó e hirió con el”, o la noble María de la Consolación Azlor que en Zaragoza arengó a las tropas desmoralizadas, disparó con fusil desde las barricadas, organizó una compañía de mujeres y convirtió su palacio en un hospital de sangre; y son sólo algunos ejemplos dignos de un guión de Hollywood de los que ha logrado compilar.

Más allá de la guerra

De todas formas, no todo el valor se demuestra en hazañas bélicas. Gloria Ángeles Franco, profesora de Historia Moderna en la Universidad Complutense de Madrid, destaca hechos heroicos en otros ámbitos que, desde nuestra perspectiva actual, puede que hayan tenido aún más relevancia que actuaciones temerarias en la guerra. Preguntada por una mujer relevante que permanezca en el olvido, cita a la condesa de Montijo, María Francisca de Sales Portocarrero y Guzmán:
Trabajó con una personalidad enérgica y brillante por la educación de las mujeres o mejorando la situación de las que se encontraban presas
“Era una mujer de la aristocracia que me llamó la atención porque, aunque perteneciera a la gran nobleza y tuviera sus ocupaciones y problemas, fue una persona que estuvo muy comprometida con su época, que estuvo muy interesada por los problemas que tenía el país. Podríamos considerarla, desde nuestra óptica actual, como una activista. En su caso, quiso participar en las asociaciones patrióticas que en la segunda mitad del siglo XVIII buscaban la felicidad y el bien general. Y le costó mucho hacerlo, los hombres se opusieron, temían que con una mujer metida su labor se convirtiera en algo frívolo. Pero finalmente ella consiguió, junto a otras trece mujeres, entrar en la Junta de damas de honor y mérito, adscrita a la Sociedad Matritense. Desde allí trabajó, con una personalidad enérgica y brillante, por la educación de las mujeres o mejorando la situación de las que se encontraban presas.

Sus trabajos en las cárceles hoy podrían ser considerados como políticas de reinserción -cambió las condiciones de alimentación y las higiénicas, acabó con el hacinamiento-, y sirvieron de modelo para otras asociaciones similares en otras provincias españolas. También reformó la Inclusa de Madrid para acabar con los terribles niveles de mortalidad infantil. Había una nodriza para cada siete niños y ella lo cambió por iniciativa particular suya. Fue, en definitiva, una mujer con una proyección social interesantísima y comprometida con su tiempo”. Heroínas de la Sanidad y la Educación. Unos derechos que han vuelto a reivindicarse actualmente y de los que ignoramos quiénes fueron sus precursores y a qué tuvieron que enfrentarse. 

Otro profesor, esta vez de la Universidad Autónoma, Javier Villalba, también elude subrayar la importancia de un personaje por su ardor guerrero. En su campo, la Historia Medieval, cree que debería ser más recordado Ruy González de Clavijo (en la imagen): “Fue el embajador de Enrique III de Castilla en la corte de Tamerlán. Para la época de la que se trata se le conoce muy poco. Llevar una embajada para entrar en contacto con ese Imperio es un hecho muy extraordinario. Las relaciones internacionales en la Edad Media son algo muy desconocido, pero el interés del rey castellano por entrar en contacto con Oriente Próximo demuestra una gran visión, es un factor decisivo, sobre todo de lo que iba a suceder en el futuro”.

En nuestra Historia hay personajes encomiables, en todos los ámbitos, y repartidos por todo el globo, y sin embargo parece que sólo los precisamos para nuestras diminutas pugnas ideológicas en lugar de servirnos para darnos una mayor amplitud de miras.